7 de marzo de 2009

No todo está ahí dentro



Vosotros, humanos, tenéis la culpa de vuestra propia inmortalidad. Esa ambición desmedida, esa pasión por el saber y el conocimiento. Eso que llamáis ciencia, no es más que una manera de auto engañaros. No queréis creer que existe la magia, porque ésta no tiene explicación. No podéis simplemente confiar y ser felices. La magia os quita felicidad. Por esa la destruís.

Para vosotros la luna no tiene luz propia. Luz de Luna no es más que una expresión. No amáis, tenéis reacciones químicas en vuestro cerebro producto de la necesidad natural de reproduciros. Morís y os desintegráis con el paso de los años. Simplemente dejáis de existir. Todo, absolutamente todo está dentro del cerebro. El corazón es solamente un músculo del tamaño de un puño que utilizáis para bombear sangre. Si se rompe, morís.Para vosotros la magia es cosa de Harry Potter y todos los magos tienen su truco.

Utilizáis palabras largas y extrañas para vuestro regocijo. Fotosíntesis, esternocleidomastoideo, protozoo, fitoplancton... Todas explican algo que jamás había pedido ser explicado.


Nunca alcanzaréis la felicidad porque siempre quedarán cosas por explicar.

5 comentarios:

Ata dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ata dijo...

Para mí la magia es cosa de Harry Potter...pero sin trucos. Magia de la de verdad de la buena. ¿Acaso no es magia el haber devorado la saga completa de una novela para jóvenes y sentir muchísima pena porque me he despedido de unos personajes que han sido mis amigos durante un tiempo?

Salva Ferrer dijo...

Llevas toda la razón, estoy de acuerdo con eso.
Aunque el último capítulo (Albus Severus Potter) me llenó de una ira homicida que atenuó la tristeza de acabarse esa peazo saga.
Es como la media hora final de El Señor de los Anillos. Oggg!!!

Ata dijo...

Jajajaja, a mí me pasó igual, se lo podía haber saltado completamente, eso fue salir de golpe del mundo de la magia y entrar en el de "tengo-que-hacer-algo-para-acabar-con-esto"

Una pena.

Por cierto, me ha encantado tu texto. ¿Por qué en "mala leche derramada"?

Salva Ferrer dijo...

Porque es una bronca en toda regla, no?